viernes, 30 de octubre de 2009

una instantánea en días nuevos

Vientre reventado. Paseo por mi ciudad mientras el autobús me lleva de un suspiro a otro. Parada. Imagen. Una terraza, una pareja, una planta, palillos, servilleteros, dos cortados y dos personas juntas y deparadas; miradas perdidas en el infinito. No se tocan, no se hablan, no se silban; uno fuma, otra deja que todo su pensamiento recaiga en el dorso de la mano. ¿Que estarán pensado? ¿Qué miraran o que no miraran? Sus cortados están intactos, pulcros, sin remover, sin azúcar; el arranque del autobús me despierta de mis ensoñaciones. Y los dejo ahí inertes, sin comunicación, impasibles por quien les mira.

Viaje hacia otra instantánea.