martes, 6 de diciembre de 2011

Buscara otros puertos...


Ella se despojo de su camisón blanco, camino hacia el balcón y dejo que el aire de la mañana limpiara sus lágrimas, la recorriera entera. Sus pies se estremecieron… Ella miró el mar buscando una respuesta. Busco su rostro, él nunca volverá, se fue y nunca volverá a abrazarla. Desnuda desafío su propio cuerpo, arranco su piel y la dejo en el suelo para que la brisa se la llevara…a ella ya no le pertenecía… ya no sabría qué hacer con ella...dejo que eligiera su destino; ella ya no la quería, no se sentía cómoda, le molestaba… le oprimía, le ahogaba…

Descubriría otra piel, otro color para caminar… una piel a su medida… En eso consiste la vida, no? En desprenderse de pieles que se agrietan, que se resecan y, en buscar otras suaves, ajustables…nuevas.

Mañana emprenderemos el camino…

lunes, 5 de diciembre de 2011

Hoy, tras despidos en mi empresa...



¿Qué hacemos encerrados en oficinas, junto a muebles grises descatalogados, cables de ordenadores, sintiendo el aliento del camarada que se sienta a tu lado? ¿Por qué recorremos el mismo camino una y otra vez, sin cambiar, sin mirar hacia otro horizonte, comprando el pan en el mismo lugar, la carne del mismo corte, la fruta de mismo color, el mismo supermercado una y otra vez? ¿Somos los humanos seres de costumbres? Y si es así, a menudo pienso que esas costumbres nos ahogan, no estrujan, nos secan. ¿Por qué las compramos? ¿Por qué las engullimos sin ponerlas a cuarentena? ¿Qué miedo hay en saltar y hacer lo que uno quiere? Pero, en realidad, ¿Qué queremos? ¿Estamos programados para saber lo que queremos? No lo que otro ha diseñado para nosotros… ¿Hemos pasado un tiempo diseñando lo que nos gustaría hacer?

Estos días son difíciles, la verdad….