jueves, 24 de octubre de 2013

Evocar el pasado...

Evocar al desconocido es traerlo hacia si.
Uno evoca para traer, para tocar, para querer, o para arreglar lo roto…

Recuerdo que estando en el instituto tuve una ensoñación con un tal Isaac, él en clase me resultaba distante, severo, frió; aún así  recuerdo como nos zambullimos en una erótica tarde de otoño…

Es curioso que aun HOY, años mas tarde, lo recuerde con todo detalle… tengo la imagen de sus ojos negros clavándose en MÍ…

¿Quisiera traerlo, de nuevo?