miércoles, 28 de mayo de 2008

desierto......

Sin él doy tumbos por el desierto, sin saber donde colocar mi mirada, mis manos. La necesidad de encontrar un Oasis se esta volviendo cada vez más urgente, más acuciante. El caminar por la arena, mientras el sol se ha colocado en mi espalda aplastando mi cuerpo, es insoportable. Mi cabeza ya no piensa, grita y escupe ideas inconexas. Dejé de pensar en mi para pensar solamente en el Oasis y, en realidad no se si en este desierto hay un Oasis para mi.

martes, 27 de mayo de 2008

=========el vacío=====================


Se asomó a la azotea y sintió la llamada del asfalto, del rumor del tráfico. Inclinó parte de su cuerpo para iniciar el viaje. Unos segundos. Se arrastró hacia delante. El muro le hizo una herida en el costado. Sangre antes de hora. En ese momento las piernas le fallaron como cuando era pequeña y corría desde el colegio hasta su casa; llegaba y tenía que tumbarse en el sofá mientras con las manos en sus muslos notaban como estos aún seguían corriendo y corriendo.
Se abrazo fuerte y acurrucada pensó: ¿A dónde pertenece esta azotea? Recuerda que había quedado con Izan… habían tenido una larga y acalorada conversación. Limpió la sangre del vestido y retomó la posición del abandono...
El aire le dio de lleno,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,



El ascensor del Hotel Palace sigue su rutina: abajo-arriba-abajo-arriba-abajo. Podría haberme pasado toda la mañana mirando su movimiento; una y otra vez. Un sonido de ambulancia me despegó de mi turbia actividad.
Giro en seco y una imagen que me acompañará a lo largo de mi vida; Leonora flotaba sobre sangre.

domingo, 25 de mayo de 2008

.....la sensación de una fiesta......


Su mano cruza el vacío inerte que se respira en la fiesta de T. C. A. Formas y colores le enturbian el alma. No acaba de reconocer a la humanidad que se distribuye por las estancias de la casa. Vinos de colores dispersos entre las manos de quienes se figuran en otro lugar y en otro estado. Dientes que chirrían, miradas mentirosas envueltas en papeles de regalo.
Mira en medio de un círculo humanamente dibujado, vaso fresa en mano y atmósfera comprimida. Dúo de polacos como títeres encogiéndose en una corografía programada, single francés sin fin en su parloteo, dulce arriesgada mujer de piercing que se expresa unidireccionalmente, bolas masculinas que danzan de derecha a izquierda con un mismo eje. Retablos con dosis irreverentes de fármacos.

El observador observado se siente incomodo, su estomago le habla mientras una rugosa y flácida tripa le susurra desde el desconcierto y acierto de una conversación sin puntos ni comas. Su espalda se arquea dejando ver que sus otras partes de su cuerpo quieren salir, escapar, correr…
Lluvia gruesa, charcos del olvido, agua que limpia la piel de la fiesta.
Agua y olvido.

sábado, 17 de mayo de 2008

gente, gente, gente... y mas gente


Gente, gente y mas gente. Que camina, que revienta, que fuma, que ahumea, que camina, que pasea, que pedalea, que escotea, que italanea, que inglesea, que come, que escupe, que tropieza, que mira, que se enreda, que compra, que mira, que se mira, que arrastra, que ahoga, que se espanta, que grita, que llora, que susurra, que traduce, que intenta, que aparca, que abraza, que besa, que se arrastra, que cafetea, que escaparatea, que se rinde…
Gente y mas gente. Las calles de las grandes ciudades están abarrotadas de piernas y brazos que se extienden, que expresan pero apenas se sienten, se escuchan y se detienen. Masa. Y me pregunto hacia dónde van, hacia dónde no van, qué es lo que han hecho y lo que querrían hacer; y me paro.
Y, al final, ¿Qué? Y ¿Para qué?
Me dan pudor estas preguntas. Me arrebatan el oxígeno. Me quitan el entendimiento.

Llamo a la enfermera y me sumerjo en el mundo de Ian McEwan; “Chelsil Beach”

viernes, 16 de mayo de 2008

Para toda las Elviras…


Elvira dejaba todas las noches la peluquería bien limpia… Cerraba, compraba la cena para la noche y luego paseaba hasta llegar a su casa.. Mientras paseaba miraba muy atentamente a los ojos de los hombres que se iba encontrando… Por si tenían la clave que ella necesitaba… “este seguro que es!… Yo con este podría cenar… No, mejor con el de la bicicleta…”
Así su media hora de camino se le iban en pensamientos absurdos y sin sentido…
Estaba cansada de las mismas cosas, de la misma gente, de las mismas historias…
Sabía que dentro de poco su vida iba a dar un vuelco pero no sabía hacia que lado…

martes, 13 de mayo de 2008

Sin él?

Marta parpadea mientras abre el correo. Enciende un cigarrillo y se enfrenta a una carta. Tiembla mientras la abre. Respira. Se moja los labios. Suspira. La lee una y otra vez.

Mañana desaparece con el alba, mañana será nuevo o no, pero será diferente. Será un día blanco como te gusta llamar a esos días sin pensamientos oscuros, sin temores, sin trabas, sin miedos. Mañana será un día sin mí, sin mis palabras, sin mi egocentrismo, sin esos brazos que estaban a punto de ahogarte. ¿Sonríes? Imaginaba. Mañana es el principio de algo nuevo o no, pero diferente. Te abandono como tu me abandonas.”

Marta apaga el cigarrillo. Un sorbo de te blanco (purifica). Y sonríe mientras estruja la carta.

El mirón de la sensualidad


Hay mujeres y mujeres fotografiadas por Helmut Newton: misteriosas, dominadoras, sumisas, depredadoras, desnudas, incluso pornográficas.
Newton consiguió escandalizar y provocar en un mundo cada vez más saturado por el voyeurismo y el erotismo banalizado. Sus fotos desvelaron un universo de poder, sexo y glamour, una visión fetichista y teatral de modelos perfectas e inalcanzables, en sedosas medias negras y tacones de aguja.


Hoy he traido al vogeaur del erotismo. Me fascina como capturó el desnudo femenino. Confieso que siento un leve placer al mirar.

viernes, 9 de mayo de 2008

Ponerse en venta


Camino por las calles, y siento que estoy en alquiler. Ellos me miran y vislumbro que maquinan alquilarme por horas. Quisieran retenerme durante unas horas. Pero ninguno de ellos tiene la intención de comprarme.

Camino y veo como un recién adolescente me mira el escote. Lo dejo. Callejeo, un negro se para y arremete hacia mi: “I like you”. Me marcho.

Me paro en un escaparate y por el rabillo del ojo noto que un hombre mayor se posiciona a mi izquierda; con timidez mira mi reflejo y pone la mano en mis labios de cristal. Me abandono.

Marcho hacia la plaza. Y situada en medio, me dejo tocar de lejos.
Se nublo el día!

jueves, 8 de mayo de 2008

Alicia Alonso


Todavía veo su cara maquillada, estirada y ciega. La primera dama de la danza internacional llegaba ayer.
Envuelta en perfume y en un pañuelo de danza clásica; hablaba con las manos; unas manos huesudas como piernas en movimiento, dibujando en el aire las coreografías que su cabeza fabrica y sus ojos ya no ven, pero que su piel siente. Mientras con el tono de una gran dama cubana suaviza el alma de quien la escucha.
Nariz grande y ojos perdidos en su oscuridad delimitados por líneas de lápiz y labios rojos, muy rojos; desprende el linaje de las grandes del escenario.

La despido con un leve, delicado beso en una mejilla llena de historia; siento que si cruzo la frontera de la efusividad podría romperla, quebrarla… y no seré yo quien prive a la danza de la vieja reina cubana.

sábado, 3 de mayo de 2008

En silencio


Perfume de pomelo. Fue por sopresa. Él la vio como voluptusosa entraba. Se miraron, se besaron. Vino tinto. Risas, muchas, nerviosas. Concierto. No miradas. No dedicatorias. No alusiones. Marta llegó para despedirse, en silencio, para que su propio corazón descansara. Final. Mesas juntas. El se situó rozándola. Marta se decía: "me estoy marchando Mario, me estoy despidiendo.....Mirame, siéntelo dentro de ti Mario; me estoy alejando. Tengo que irme. ¿Lo oyes?"

Se despidieron. Marta comprobó que Mario no había oído nada. Y se desvaneció como un cuerpo sin vida. El golpe fue seco, duro, hueco.

Hoy el sol se manifiesta y ella sigue tendida en el asfalto de la calle del silencio.

jueves, 1 de mayo de 2008

Adorar la multi-culturalidad


Saco mi cámara de rodar y la asiento en una parte de Barcelona:

Él pasa el brazo por encima de sus piernas. Los dos están sentados en el último vagón de la línea 1, les debe llevar al centro de la ciudad. Mañana es fiesta y han decidido pasear por las Ramblas. Ella colombiana, el argentino.

Él pasa el brazo por encima de su hombro. Respiran la brisa del mar mediterráneo. El fisgonea entre su escote, ella acaricia su pierna. Desde el banco de madera pueden imaginar como se quieren. Ella es rumana, el es rumano.

Ella se para y lo mira a los ojos. El agarra su cabeza. Se besan. Salieron a comer fuera. Ensalada de zanahorias con comino, “tayín” de pollo con ciruelas y “baklawa” con nueces. Ella es marroquí, el catalán.

El posa a los pies de colón, él lo recuadra. Han optado por viajar. Sol, mar y ciudad española. Se miran, se agarran por la cintura. Susurros. Se entrecruzan. El alemán, él africano………………………….

La apago. Mañana volveré a por más alimento.