lunes, 5 de diciembre de 2011

Hoy, tras despidos en mi empresa...



¿Qué hacemos encerrados en oficinas, junto a muebles grises descatalogados, cables de ordenadores, sintiendo el aliento del camarada que se sienta a tu lado? ¿Por qué recorremos el mismo camino una y otra vez, sin cambiar, sin mirar hacia otro horizonte, comprando el pan en el mismo lugar, la carne del mismo corte, la fruta de mismo color, el mismo supermercado una y otra vez? ¿Somos los humanos seres de costumbres? Y si es así, a menudo pienso que esas costumbres nos ahogan, no estrujan, nos secan. ¿Por qué las compramos? ¿Por qué las engullimos sin ponerlas a cuarentena? ¿Qué miedo hay en saltar y hacer lo que uno quiere? Pero, en realidad, ¿Qué queremos? ¿Estamos programados para saber lo que queremos? No lo que otro ha diseñado para nosotros… ¿Hemos pasado un tiempo diseñando lo que nos gustaría hacer?

Estos días son difíciles, la verdad….

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