sábado, 30 de agosto de 2008

carcoma


Playa, sol, coche, charla, mas charla… el día previo a la competición se me antoja perfecto. Y en meditación interna me digo: ¿Es necesario la competición?, ¿Es necesario estar subyugada a la competición? Y ¿que necesidad tiene el ser humano de autoconvencerse que la competición es lo que te aporta forma, densidad?
La rutina del trabajo es como la carcoma de los maderos viejos, va comiéndote, destruyéndote por dentro hasta que te quedas hueca, vacía… Hay productos para parar su trabajo. Estoy buscándolos.

1 comentario:

Monotributo dijo...

Cuando la conjunción de calores hormonales hacen de tu cuerpo una pasión de deseo y tu mirada se pierde en el firmamento estrellado buscando ansiosa el planeta Plutón, ese es el momento adecuado para tener un encuentro carnal, tierno y frenético a la vez, con el Genio imperturbable, con el Viril entre viriles, con el más grande ser que el Universo parió desde el Big Bang, osease modestamente, YO el Gran Monotributo, el padre del Blog, el creador de Internet, el motivador de tu punto G, el creador de la melancolía de las tardes de otoño, el Supremo Hacedor del Océano Atlántico, el numen inspirador del orgasmo múltiple femenino...YO tu amo y señor, YO el generador de tus sueños mas lascivos...No desesperes mimosona, estás dentro de las privilegiadas que han de copular con el Dios (YO), esperame guapaaaa...