lunes, 14 de noviembre de 2016

...una visita que no "echaba de menos"...

….esta mañana al retirar las sábanas de mi cuerpo me esperaba la melancolía, la tristeza; hace tiempo que no venía a verme y, al contrario de lo que pueden pensar, su visita no me ha incomodado. Si soy sincera, incluso me he sentido reconfortada por su suave caricia, por saber que aun existía...

..Pensé: ...en el pasado, ella siempre estaba junto a mí… Así que ahora que ya no la llamo, a lo mejor, es ella quien me echaba de menos. ¿Es posible? ¿Pudiera ser que la tristeza al mirar su agenda viera que hace varios meses no se encontraba conmigo…?

“…Bueno, pues si es así, te acepto, te dejo deambular por mi piel en las primeras horas de esta mañana; tras la comida deberás abandonar este cuerpo y conducirte a otro…”


… Introduzco, con tranquilidad,  mi cuerpo en la bañera y pienso: ¿Por qué hoy? ¿A qué se debe su visita? ¿Qué quiere decirme? …