miércoles, 25 de junio de 2008

Cábalas orgánicas

Una niña llora en mi calle, con las ventanas abiertas el llanto entra de lleno en mi estancia e interrumpe mi desayuno. Es curioso como mi pensamiento no es pensar:”pobre niña, que le pasará ya por la mañana”; sino: Podría callarse! Oh! que lloro mas molesto… Y he sentido que el instinto de madre si alguna vez estuvo no dejo huella; y si por alguna razón no ha pasado, pronostico que nunca pasara porque creo que no soy buena anfitriona.
Y una se siente extraña; hay un diálogo interno incómodo. Soy mujer así que tengo una obligación biológica: ser madre. Pero mi mente no atiende a esa orden social.

Difícil de mezclar. Difícil de digerir. Difícil de explicar, sobre todo a una misma...

3 comentarios:

Pipilota dijo...

A mi me pasa lo mismo, no tengo instinto maternal, generalizando puedo decir y digo que no me hacen gracia los niños.

Cuando hay un momento contradictorio en el que por un lado está El orden establecido y por otro Mi forma de ver Mi vida lo soluciono con el convencimiento de que traer hijos al mundo es un acto de profundo egoísmo.
Yo prefiero que mi egoísmo sólo me afecte a mi.... bueno esto es tan difícil de explicar al mundo como intentar explicar la falta de instinto maternal en una mujer.

No te digo que vientos me traen, porque seguro que ya lo sabes ;)

Doisneau dijo...

Se los vientos que te traen y agradezco que hayas parado en este puerto por un momento.

Es difícil explicar el no-instinto; aunque mas difícil es digerirlo. Buena digestión!

IVAN dijo...

Yo creo que si es un instinto innato en todas las mujeres, pero éste sale cuando debe salir, quizás cuando estáis preparadas para serlo.
Y cada persona tiene su momento, más tarde o más temprano, o quizás no lo llega a tener en esta vida.
No creo que se trate de digerir o no, sino de preguntarse el porque si o porque no....