viernes, 27 de junio de 2008

relatar al relatador

Presentación de un libro. La hora exacta. Sillas que esperan. Libros que nos observan. Saludos al autor, con aires de novel tinerfeño. Memorias de una vida que transcurre entre el asma, columnas periodísticas, cromos de toreros, necesidad de ser querido… Aún lo veo, ahí, en su casa isleña recibiendo a sus amigos, a eso amigos que quiere que vengan a quererlo, a jugar con él a los cromos. Dispuestos a todo esto hemos llegado los presentes, en esta tarde sabor a fútbol patrio, color mostaza.
Observo al autor. Ligero. Con una fragilidad escondida entre tejanos y camiseta grisácea, pelo blanco resaltado por un moreno que agudiza esos ojos azul extraño, azul cristal, azul hipnotizador. Me inquietan el no-color de esos ojos; medio isleños medio peninsulares. Portones de entrada o de salida, según te posiciones…


“Muchas veces me pediste que te contara esos años” de Juan Cruz

1 comentario:

Tomás dijo...

De las pocas columnas que valen la pena en la prensa de hoy en día.

Un saludo, libro sin título.

Tomás