jueves, 22 de noviembre de 2007

Un trozo de pan


Ayer estaba comprando el pan en un horno donde sólo trabajan con espelta y todos los productos son biológicos, si uno de esos sitios que si te quedas en la entrada puedes hacer una estadística sobre el comprador tipo. Extranjeros naturistas, catalanes biológicos, hippie con mentalidad sana, muchas mujeres independientes… pero siempre hay un elemento que desestabiliza las estadísticas; ayer entraron un grupo de Guardias urbanos y si, nos sorprendió, increíble; pero fue nuestra primera sensación. La dependienta, una catalana dulce me miró con complicidad y bajito dijo: Sorprendente, verdad? Y no es que ellos no puedan entrar, es que por nuestra propia mente estructura el escenario con los personajes precisos; y ellos no entraban en nuestra imaginación. Es curioso, no creen? Como los que parecemos muy abiertos, se supone que quien compra alimentos biológicos tiene una mente abierta, a veces nos pillamos en pequeñas discriminaciones mentales.
** Por cierto: La panadería de la que hablo es espectacular: www.barcelonareykjavik.com

No hay comentarios: