martes, 22 de abril de 2008

Obscuro

El túnel era demasiado largo. Durante todo el viaje no se hablaron. Ni una sola palabra. Toman café uno enfrente del otro y comparten silencio. Van al cine y el guión marca sus vacios. Hablan con otros, ríen con los demás. Ellos se miran y no se conocen. No saben porque uno se acuesta el lado derecho de la cama y el otro la izquierda. Esconden mentiras entre suspiros. Y cada uno buscó otras islas para refugiarse. El se expande con Rosa. Ella se mira en los ojos de Pablo. Rosa y Pablo son dos islotes dentro de un mar que les rodea. El y ella se recriminan en el no hablar. Y seguirán buscando en otras fronteras lo que no tienen en esta. Pero no saben como abandonar la “tierra prometida”. Penetrar en la incomunicación es incómodo. No recuerdan como suenan sus voces.

Y uno se pregunta cómo es el timbre de la persona que se declaró aquella mañana de primavera mientras el mar ya les arrebató una parte de su tu a tu… Hay proyectos que nacen en un túnel largo y obscuro. ¿Cuál es tu túnel?

1 comentario:

IVAN dijo...

El perder la comunicación es lo peor que le puede pasar a las relaciones, aunque en algunas nunca la hubo.
La sociedad, poco a poco, también te invita a ello, a no mostrarnos, a vender una imagen que no es la propia.
Pero lo bueno, es que siempre, depende de uno el salir del tunel, aunque solo sea para tomar aire y ver la luz.