sábado, 15 de marzo de 2008

Memorias

Percibir otra vez el pasado es volver a sentir. Caminar por la calles de Forli, de Bolonia y de Bertinoro. Monserrat me vigila por la derecha y mientras, un Mac hace memoria, yo convino la nostalgia de lo pisado, calles italianas, con la esperanza de volver a transitarlas con la misma gente y en el mismo grado de implicación.
Horas antes la memoria venía en formato de sonidos, un te blanco con pétalos de rosa era participe de lo que había vivido ayer: la boda de dos hombres, Mendoza y Blanes, bullicio y silencio, miradas y bocas. Me lleve el centro de flores, lo tengo en la mesa. La casa se ha llenado de la esencia de los novios.

No hay comentarios: